Entrevista a Vicky Loebel

Cuéntanos algo sobre ti.

Crecí en la parte salvaje de Wisconsin, a pocas cuadras del océano de agua dulce conocido como “Michigan”.

Bueno, de acuerdo, era un lago (un lago muy, muy grande), y estábamos en los suburbios de la enorme ciudad de Milwaukee. Aunque sí tuve dos french poodles muy salvajes.

¿Cómo empezaste a escribir libros? ¿Cuándo te diste cuenta de que te apasionaba?

Siempre me gustó vivir en mundos imaginarios, pero no me decidí a escribir sobre estos hasta que comencé a trabajar desde casa y necesitaba una excusa para dejarle los niños a mi marido. (“Lo siento, cariño, debo terminar la redacción técnica de este contrato. ¡De verdad!”).

¿Quiénes son tus autores favoritos a la hora de leer? ¿Algunos de ellos te inspiró para comenzar a escribir?

Me encantan las historias de aventuras bien contadas, que se centran en la amistad, con un toque de romance. Algunos de mis favoritos: la serie Aubrey-Maturin, de Patrick O’Brian, sobre las guerras napoleónicas; el libro de ciencia ficción Vor, de Lois McMaster-Bujold; y Dresden Files, de Jim Butcher.

¿Tenías algún autor o libro favorito cuando eras chico? ¿Influyó en tu decisión de escribir o del género literario?

Me volvían loca la ciencia ficción y Shakespeare, pero no puedo decir que me dedique a ninguno de los dos géneros.

¿Qué hay de ti en los personajes de tus libros?

Creo que hay algo de mí en todos mis personajes: algunos tienen el sarcasmo; otros, el romance; otros, el pragmatismo tenaz; y otros (la mayoría), la tontería sentimental. En la serie Novias del paraíso, Chris es, probablemente, el más parecido a mí porque no tiene mucho interés en la cultura popular ni en el escándalo y solo quiere ser un buen tipo. 

¿Cuál es el personaje que más te costó y cuál es el que más te gusta?

Las “noviacudas” (participantes de Novia tropical) fueron un desafío porque no son muy compasivas, y suelo tener mucha empatía por todos mis personajes, incluso por los villanos. Tuve que mirarlo desde su punto de vista: ellas estaban allí para ganar.

¿Cuál fue el reto más importante al que te enfrentaste en tus novelas?

Escribir es divertido: las cosas buenas pasan zumbando, como una ola amistosa, pero las cosas malas se quedan en la página y se burlan de ti hasta que las arreglas, reorganizas o lanzas al fuego. Entonces pasas mucho tiempo luchando con tus debilidades. Ahora que lo pienso, también es así con otras profesiones artísticas.

¿Investigas para las novelas?

¡Sí, un montón! Adoro investigar. Te permite perder tiempo en la computadora durante las horas que tienes programadas para escribir.

¿Qué género nunca escribirías y con cuál estás más cómoda escribiendo?

Estoy dispuesta a intentar de todo, excepto deportes, siempre y cuando pueda combinar elementos de drama y de comedia. La angustia y la tragedia no me interesan (ya hay suficiente tristeza en el mundo), así que me mantengo alejada de eso.

¿Tienes algún lugar y horario especial para escribir? ¿Es algo que programas y nadie debería osar interrumpirte, o haces varias cosas al mismo tiempo?

Ahora que ya no puedo engañar a mi esposo para que vigile a los niños (ya están grandes), suelo escribir tarde por la mañana, después de las tareas del hogar, y temprano por la tarde, antes de que mi familia me distraiga.

¿Por qué decidiste traducir tus libros?

Mi amiga Caroline Mickelson (quien escribe romance maravilloso y divertido) me recomendó a su excelente traductora. Fue muy divertido conectarme con personas de distintas partes del mundo.

Ahora que estás llegando a más lectores de otros países, idiomas y culturas, ¿tomas eso en cuenta a la hora de escribir un libro nuevo? ¿Tienes en cuenta que algunas ideas pueden funcionar bien en inglés (chistes, juegos de palabras, referencias a marcas o a celebridades), pero no funcionarán cuando se traduzca a otros idiomas? ¿O simplemente escribes para un público de habla inglesa y luego adaptas la historia en la traducción?

En la actualidad, trato de tener en cuenta los audiolibros y las traducciones al redactar oraciones un poco más simples que las de mis historias originales, dejar más en claro quién está hablando, y cosas así. Utilizo muchos chistes y juegos de palabras, pero les dejo esos a mis pobres traductores para que lo resuelvan. ¡Hacen un magnífico trabajo!

¿Hay algún idioma al que todavía no tradujiste tus libros, pero te gustaría hacerlo?

En estos momentos, mis libros están disponibles en español, italiano y alemán, lo que es maravilloso porque son los tres idiomas que conozco un poquito. Como la familia Andersen es de Dinamarca, sería genial (y me daría un poquito de miedo) que se tradujera al danés.

¿Tienes alguna otra pasión además de la escritura?

Adoro el teatro, en especial Shakespeare y algunas de las grandes comedias del siglo XX, como The Lady’s Not for Burning, de Christopher Fry. Leo bastante no ficción y, este año, estuve sorprendentemente ocupada criando a un cachorro de labradoodle, de 34 kg, llamado “Áyax”, por el guerrero griego. Pero lo que más me gusta es crear personajes y pensar en las locas situaciones en las que puedo ponerlos.

 

Libros en español de Vicky:

Novia tropical (Serie Novias del paraíso 1)

 

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